Que incomodas resultan hay veces las primeras citas, y mas cuando son citas a ciegas.
Hay de dos tipos creo, una que te la organiza algún amigo o de esas que se las hace uno con alguien que conoció por Internet. Las de Internet son un poco mas complicadas hay veces, porque las fotos no siempre son ciertas, y todos o la mayoría de atrás de un monitor es como que estamos desinhibidos, como que mas seguros, tranquilos de que podemos hacer o decir cualquier cosa total después apagamos la PC y listo. Pero tanto las de Internet como las otras son difíciles porque cuando llegamos al primer encuentro hay un par de complicaciones, porque ya no estamos protegidos por el monitor, ya no estamos en nuestro bunker, entonces ahí todo lo que habíamos armado se nos va al carajo.
Primero los nervios por ver a la persona físicamente, gustarle y que nos guste, porque por mas que todos digan que lo que importa es de “adentro” sabemos que no es del todo verdad, y siempre como para poder empezar con el pie derecho lo da la visual. Después esta la charla, mantener una conversación entretenida en la primer cita sin que se produzcan esos silencios de segundos que parece que fueran horas es una de las cosas mas complicadas, ya que cuando alguien sale con alguien que conoce tal vez esos silencios no joden tanto o los puede cortar con otra cosa.
También esta el tema de que por mantener la charla entretenida no nos pasemos al lado de cargosos, pesados o boludos, que de todo eso se esta a un paso. Entonces no queda otra que remarla lo mejor que se pueda.
Lo bueno es cuando las dos personas tratan de hacer eso juntos, aunque sea para que el rato que dure sea mas cómodo o lo mejor posible.
Hay veces que eso no se da y volvemos a casa con una tristeza pensando que fracasamos una vez más, o recordando otras épocas donde no teníamos que hacer eso y nos ponemos peor.
Pero no siempre son tan malas, y hay algunas muy buenas en las que nos divertimos bastante, sobre todo cuando te van pasando cosas que ni queres que te pasen, son ideales porque rompen el hielo y podes terminar pasando un momento hermoso, riéndote con alguien que acabas de conocer, un momento único del cual si te interesa la otra persona puede servir para una nueva cita, (las segundas son mas distendidas), o bien si terminara ese día tener un buen recuerdo de ella.
Me puse a escribir esto porque estaba leyendo el diario clarín por Internet y vi un blog que se destacaba en un costado que era un link dentro del mismo diario que se llamaba “busco novio”, estaba la foto de la creadora del blog supongo y la entrada contaba la cita con un tipo, y pedía que le dijeran porque le había ido mal, no se bien que era, se parecía a una novela por blog, y me acorde de cosas lindas y no tanto jajajaja.
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1 comentario:
Hola Hernán! Pues si fue la cosa que más me ha dado miedo en mi vida. Si vieras la cara que tenía cuando estaban subiéndome de nuevo... hasta se rieron de mí porque no podía decir nada y me dolían los cachetes por la sonrisota que tenía en la cara.
El video lo tengo y lo quería subir pero tengo que comprimirlo antes porque es muy pesado creo yo... voy a ver cómo hago porque es digno de compartir.
Hay te aviso para que te rias de mí jajaja
P.d:
En cuanto a lo de las citas a ciegas creo que es aun más estresante eso de no conocer a la persona y que para colmo no te guste. Eso sí debe ser INCOMODÍSIMO...
¡Saludos!
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