Cuantos lugares y cosas que hay en el mundo por conocer y que quizás nunca veamos salvo por fotos, videos o algún documental, pero que lindo seria poder verlos ahí. Conocer distintas culturas, distintas costumbres, estar un tiempo en cada lado, pero no 10 días de vacaciones porque así solo se conocerían paisajes y no todo lo que a mi me gustaría conocer, aunque creo que si tuviera esa posibilidad entre viaje y viaje tendría que volver a Bs. As. porque aunque hay veces la odie cada vez que me voy la extraño, no se porque , pero es como que tengo la necesidad de verla, a los 5 minutos ya me quiero ir de nuevo igual, cuando veo el trafico insoportable de cualquier día de semana o la gente que te atropella caminando. No conozco muchos lugares la verdad pero en los pocos que estuve que distinto vive la gente a como se vive acá, en varias cosas. Cuando estaba en Bariloche y salía a caminar los primeros días por el centro era yo quien atropellaba a la gente, todos iban a un ritmo lento, estuvieran o no mirando vidrieras, no había muchos semáforos y en los pocos que había nunca ibas a escuchar a un auto tocar bocina porque el de adelante no se movía, y así en un montón de otras pequeñas cosas tan distintas y estando en el mismo país. Por eso pienso que lindo seria conocer otros países. Todo esto viene a que entre en el blog de Cinthia, una chica de Nicaragua con la que nos empezamos a escribir y ella recomendaba otros blogs y entre a uno de una chica que se llama Sandra, periodista ella que esta en Mozambique y viajo por muchos lugares. Y yo pensaba lo lindo que seria hacer todo eso y Cin me escribió diciendo lo mismo, entonces aproveché ya que hace bastante que no escribo para hacer este comentario.
De paso también una parte de un tema de Joaquín que por estos días estoy cantando bastante
“… Tenemos proyectos que se marchitaron, crímenes perfectos que no cometimos, retratos de novias que nos olvidaron y un alma en oferta que nunca vendimos. Tenemos poetas, colgados, canallas, Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma, Abuelos que siempre ganaban batallas, caminos que nunca llevaban a Roma.
Más de cien palabras, más de cien motivos, para no cortarse de un tajo las venas, más de cien pupilas donde vernos vivos, más de cien mentiras que valen la pena”